La libertad es el botón de cada época, el broche medalla que premia la evolución.

sábado, 8 de octubre de 2016

LUNDI SOIR


Bois de la Cambre, Bruxelles. Belgique 


Él era un niño que secaba sus lágrimas mirando la luna y vivía en un verano eterno, entre playas del norte de África y finas acacias...


Los libros generaban opiniones propias de un caballero y su forma de ver el mundo le ayudó a entender que no solo el observador se ve influenciado por lo que pasa a su alrededor. Empezó a aconsejar teorías prácticas 
y se incorporó en esta sociedad del parecer inevitable.


Chaqueta flecos, Aliexpress. Blusa, Berska. 
Bolso, VÄGG. Anillo, Pandora. Reloj, Pura Alegría


Chaqueta negra, H&M. Pantalón a cuadros y camiseta, Subdued. Aros, Six


Construyó una vida que siempre le ha tratado bien, porque a la gente buena 
le salpica la suerte cuando menos se lo espera...


Seis décadas después del principio, la soledad se cruzó en su camino. 
Todo el que la ha vivido sabe que solo es placentera cuando se puede elegir, 
nunca cuando se impone sin cautela.


Así fue como le dio sentido al verbo renacer y empezó a comunicar para enriquecer a los demás. Alivió sus penas con un simple empujón 
que le dio una mujer, con mucho placer...


A partir de entonces le vuelve a interesar absolutamente todo, pero no quiere cumplir años por no renunciar a aprender más. Por seguir fiel a sus discursos, a sus bromas inteligentes y a su vida, que es uno de esos soles renacientes que nunca se convierten en ceniza. 


Una vida como la suya es necesario contarla, aunque sea por encima 
y evitando las partes que no riman...



MODELOS: SANDRA SANOGUERA Y MARCOS DEL MOLINO
FOTOGRAFÍA Y TEXTO: EUGENIA SOLER





viernes, 9 de septiembre de 2016

YOUR FLASH


Campo de tiro, Xàbia


Revivo el momento en el que te enciendes un cigarro y yo no puedo evitarlo.
 A partir de medio día respiras humo de camel light 
y hueles a vainilla si te quitas la sal…
Llegaste en verano, como la fruta que más me gusta, 
con el aire bohemio y roquero de un Ámsterdam sin mar.
Los ojos de quien ha vivido la tristeza a la fuerza y la conversación de alguien que sabe más de lo normal.


Tan grande en misterios, tan sobria y coloreada cuanto estás ilusionada…
Igual de preocupada por el reflejo de la luna en el mediterráneo
que por la vida sentimental de los demás.
Un conjunto que te hace invencible como persona y todavía mejor como amistad.


Te veo maquillándote en el espejo de mi coche sin parecer ordinaria,
ideando bromas inteligentes y analizando la personalidad
de quien te cae bien y mal.
Escribiendo en las notas del teléfono lo más emocionante del día,
recordando lo parecidas que son tu vida y la mía…


Oigo la risa entrecortada de cuando nos volvemos locas a propósito.
Si nos buscan, nos encontrarán a la misma distancia mental
de las rocas que de la ciudad.
Intercambiando oxígeno y dióxido de carbono con quien nos entienda,
o quien actúe como si lo hiciera…
Con quien nos pregunte a qué huele lo imposible
y le podamos contestar que la simetría imperfecta es mejor que la soledad.


Vivo a un tren de volver a verte,
de decirte otra vez que adoro tus frases aunque no las entienda,
de apoyarte si lloras porque no te gustan las peleas.
A pocas paradas de hacer que te sientas fuerte, aunque creas que no lo eres.


Que no se nuble tu color, más morado este verano que el anterior…
que no te hablen de realidad cuando cierras los ojos para tararear,
que llenes tu expresión de encanto,
de palabras con sentido y tintos de verano.
De coincidencias como la nuestra, que se transforman en historias unidas
por alguna razón. No sé explicarlo mejor, pero solo tu presencia
me hace ser más feliz de lo que soy.


MODELO: Laura Boog Posada
FOTOGRAFÍA Y TEXTO: Eugenia Soler


-Vaqueros: Zara men. Top y pantalones estampados: H&M-






viernes, 15 de julio de 2016

FULL


 Rue de Belgrade, St. Gilles. Bruxelles



 Mi vida está llena de risas y bailes despegados,
de errores que agradezco y respuestas que no tengo,
de debilidad por el brillo plateado de los ancianos,
llena de días acompañada y sola sin hacerme daño.



Una vida de caminos que yo misma escribo,
de etapas metamórficas, calles abiertas y sin salida.
Llena de otras vidas, compartidas e independientes,
de besos y mentiras convincentes.


Está llena de gestos y amor sin interés,
de te quieros dichos por primera y última vez,
de intentos por disimular cuando acabo de llorar,
llena de una curiosidad imposible de agotar.


Una vida llena de canciones entre humo de lucky strike,
de situaciones emocionales que no sé dominar,
de admiración por aquellos que saben más de lo normal,
llena de esperas para cenar los días de manta y sofá.


Una vida de atracción hacia lo que no conozco,
llena del oxígeno que se respira entre nosotros,
de una infancia que fue juventud sana y libre,
de palabras que plasman lo que siento cuando sonríes.


Llena de mudanzas de humor que dependen de la luna,
de listas de libros, películas y alguna laguna.
Mi vida, llena de energía y confianza intermitente,
la que confieso imperfecta, feliz y espero trascendente.


Modelo a seguir: Carlos Tejera
Fotografía y texto: Eugenia Soler